Esta era digital puede haber traído varios cambios en cómo funciona el mundo. Pero ciertas cosas nunca pueden cambiar. Como padres, siempre es nuestra responsabilidad educar a nuestros hijos sobre ciertas medidas de seguridad. Enseñar a nuestros hijos qué es el asalto sexual y alentarlos a alzar su voz contra el acoso sexual de cualquier tipo es fundamental. La investigación indica que la experiencia de acoso sexual, especialmente entre los jóvenes, puede impactar significativamente el bienestar psicológico y el rendimiento académico, enfatizando la urgencia de la educación parental sobre este tema[1].
El acoso sexual ha tomado diferentes formas. Ya no es algo que solo sucede en la oficina, escuelas o universidades. Los acosadores pueden atacar en lugares donde menos esperamos que nuestros hijos sean vulnerables, como en las redes sociales o incluso en casa. Necesitamos enseñar a nuestros hijos a ponerle fin en ese momento. Los estudios muestran que el acoso sexual es un problema generalizado que puede ocurrir en varios entornos, destacando la necesidad de educación y concienciación constantes[4].
El asalto o acoso sexual puede considerarse un abuso de poder. A veces se hace simplemente para expresar dominación. Necesitamos educar a nuestros hijos desde una edad muy temprana que el abuso de poder y la dominación son inaceptables. Esto es algo que debemos enseñarles siendo un ejemplo. El abuso sexual de poder a menudo se manifiesta en comportamientos coercitivos, que pueden dejar efectos psicológicos duraderos en las víctimas, reforzando la necesidad de intervención y educación temprana[2].
Enseñar a nuestros hijos a expresar el peligro es imprescindible. Dales la confianza de que estarás a su lado y los apoyarás. Un entorno de apoyo puede ayudar enormemente a reducir el impacto psicológico del acoso, ya que las víctimas a menudo informan sentirse aisladas y malentendidas[3].
Es necesario que los padres estén atentos a comportamientos extraños en sus hijos adolescentes. Una víctima de asalto suele mostrar ira y negación. Nunca les permitas reprimir sus emociones; esto puede llevar a consecuencias peligrosas, incluido un grave malestar psicológico. La investigación sugiere que la comunicación abierta puede mitigar estos riesgos y fomentar una expresión emocional más saludable[5].
Las razones comunes por las que el acoso sexual no se denuncia son:
- Miedo a no ser creído o apoyado por los adultos, lo que puede desanimar a los niños a hablar.
- Vergüenza o estigma asociado con ser víctima, lo que lleva a sentimientos de aislamiento.
- Preocupaciones sobre represalias del acosador o repercusiones sociales de sus compañeros.
- Falta de comprensión sobre lo que constituye el acoso, especialmente en los niños más pequeños.
El acoso sexual debe ser visto con seriedad. Ya es hora de que dejemos de tolerar tales actividades inmorales y permanezcamos en silencio cuando se necesita una acción estricta. La normalización de chistes o comentarios inapropiados puede escalar en un acoso más severo si no se aborda de inmediato[5].
Aquí hay algunas pautas que puedes seguir mientras apoyas a tu hijo cuando comparten su experiencia contigo:
- Prepárate para escuchar todo el incidente mientras el niño lo explica sin interrupciones. Evita interrupciones o preguntas cruzadas hasta que el niño termine la historia. Esto les dará un sentido de confianza hacia ti.
- No muestres tus emociones al niño de inmediato; mantente calmado pero vigilante en todo momento. Emociones fuertes como la ira o la preocupación pueden asustar aún más al niño.
- Es imperativo que hagas entender al niño que confías en su versión de la historia. Aunque puedas tener ciertas dudas sobre detalles específicos en la historia, no muestres tus dudas. Esas se pueden aclarar más tarde.
- Asegúrate de que el niño sepa que ha sido victimizado. Nunca asumas la culpa tú mismo.
- No hagas suposiciones sobre la mentalidad actual del niño. Asegúrate de hablar con ellos y entender por lo que están pasando por dentro.
- Asegúrate de que tu hijo se sienta cómodo compartiendo más detalles sobre el problema también. Puede que necesites pasar más tiempo con el niño para hacer esto. Pero es imperativo que lo hagas sin dudar.
- Enfrenta el problema con valentía y firmeza. La fuerza que demuestras es lo que hará que el niño sea más fuerte mentalmente.
Referencias:
- Kennedy Diema Konlan, Muriel Mavis Dangah. Experiencias de los estudiantes sobre el acoso sexual; un estudio descriptivo transversal en una universidad de educación, Ghana.. PubMed. 2023.
- Robyn Singleton, Kate Winskell, Haley McLeod, Amy Gregg, Gaëlle Sabben, Chris Obong'o, Fatim Dia. Representaciones sociales de jóvenes africanos sobre el abuso sexual de poder en sus narrativas creativas relacionadas con el VIH, 2005-2014: guiones culturales y posibilidades aplicadas.. PubMed. 2019.
- Iyus Yosep, Rohman Hikmat, Suryani Suryani, Ai Mardhiyah. Experiencias de acoso sexual por parte de pacientes entre enfermeras en el Hospital Mental de la Provincia de Java Occidental: un estudio cualitativo.. PubMed. 2023.
- Selina Hardt, Heidi Stöckl, Joyce Wamoyi, Meghna Ranganathan. Acoso sexual en países de ingresos bajos y medios: una revisión sistemática cualitativa.. PubMed. 2023.
- Sunil K Murmu, Atul S Keche, Mrinal Patnaik, Niranjan Sahoo. Un análisis de las percepciones psicológicas de los sobrevivientes de asalto sexual.. PubMed. 2023.